Políticos votan a favor de la crueldad medieval del alanceamiento del Toro de la Vega, en pleno siglo XXI
La Moción solicitaba la retirada de la categoría de "Interés Turístico Nacional e Internacional" a las fiestas en las que se maltrate a animales y que obtuvieron este rango antes del 2006, año en que una Orden Ministerial prohibió “las fiestas en las que se maltratase a los animales” aunque sin carácter retroactivo, dejando exentos e impunes festejos tan lacerantes y vergonzantes como el del Toro de la Vega. Al amparo de este reconocimiento el propio ayuntamiento de Tordesillas, ha advertido que multará a partir del próximo año todos aquellos, que a su juicio, difamen el torneo, con multas de entre los 1.001 y los 3.000 euros.
Después de ser debatida en la Comisión de Cultura del Senado, el miércoles 28 de noviembre de 2012, la Moción acabó siendo rechazada con los votos en contra del PP y el PSOE -siempre juntos frente a estos o similares casos- y la abstención del PSC –lo que también supone la aceptación intrínseca-.
El inmovilismo político y la taurocracia una vez más se aunaron para permitir que la tortura pública atroz y medieval de un ser vivo, sea un hecho representativo y cultural del país.
¿Dónde están quienes políticamente deben representar a la mayoría ciudadana, que rechaza y se avergüenza de estos denigrantes espectáculos?
¿Llegarán a entender los numerosos motivos de la imparable y creciente desafección ciudadana hacia la política?.