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Asociación Defensa Derechos Animal Ong ADDA

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La peste porcina africana cuestiona el modelo de ganadería industrial intensiva y la gestión del medio natural

Compartimos este artículo de Ecologistas en Acción de Cataluña, del que ADDA es entidad fundadora y miembro activo.

  • Ante el brote de peste porcina africana aparecido en Cataluña, Ecologistas en Acción muestra su rechazo a la criminalización de una especie silvestre como el jabalí y apunta a que el problema se encuentra en la insostenibilidad del modelo agroindustrial.
  • Este modelo importa deforestación en las selvas tropicales, agudiza la sequía crónica en el Estado español, contamina los acuíferos provocando riesgo en el suministro de agua potable y genera puestos de trabajo precarios así como riqueza para pocos empresarios. Una de cada tres personas en el Estado español vive en zonas vulnerables por exceso de nitratos.
  • El millón de jabalíes que habitan los montes y matorrales del territorio no suponen superpoblación, más aún si se compara con los 38 millones de cerdos que hay en las granjas industriales.
  • La organización ecologista reitera que las verdaderas amenazas para la humanidad (y la economía) son la crisis de biodiversidad y crisis climática, donde se deberían poner todos los esfuerzos de las Administraciones.

Con motivo del brote de peste porcina africana (PPA) aparecido en Cataluña, que ha generado una gran alarma en los medios de comunicación, Ecologistas en Acción señala que se está poniendo el foco de manera errónea en la fauna silvestre, en este caso en las poblaciones de jabalíes, debido al supuesto “exceso de población”. Al mismo tiempo, denuncia que esta situación está justificando medidas de mayor presión y sacrificios masivos de estos mamíferos, que son propios de los ecosistemas europeos.

Para la organización ecologista, aunque puede estar justificado el aplicar medidas de control de jabalíes en el foco donde ha aparecido la PPA para evitar que la enfermedad se expanda entre las poblaciones de animales silvestres y llegue a las granjas, esta no es una medida que se deba hacer extensiva a otras zonas de forma preventiva con la excusa de que hay superpoblación.

Ecologistas en Acción muestra su rechazo a la criminalización de una especie silvestre como el jabalí y declara que no acepta los “argumentos condicionados por los intereses económicos de un sector productivo, como es el de la ganadería industrial, que debería ser fuertemente cuestionado por la sociedad y las Administraciones por sus inmensos y graves impactos ambientales y sobre la salud, en lugar de defenderlo a ultranza como están haciendo”.

No existe la supuesta sobrepoblación de jabalí. En todo caso, las poblaciones se han recuperado de unos niveles anormalmente bajos de hace un siglo y lo han hecho acompañadas de la expansión de su ecosistema preferido, el monte y el matorral. Lo que sí ha aumentado es el contacto de la fauna silvestre con la población de las ciudades, por el crecimiento urbano y poblacional, a menudo con una ocupación exagerada del territorio (urbanizaciones en pleno monte, segundas residencias en la costa y las montañas).

Ecologistas en Acción pone el foco en la ganadería industrial, que mueve miles de millones de euros, pero es un ejemplo incuestionable de insostenibilidad. Y relata sus efectos: “Las macrogranjas de porcino solo pueden funcionar a base de impulsar la deforestación de las selvas tropicales del planeta para la producción de los piensos (soja, especialmente). A su vez, son grandes consumidoras de un agua que escasea en el Mediterráneo con las sequías cada vez más recurrentes y contaminan las masas de agua dulce superficiales (ríos y lagos) y subterráneas, poniendo en peligro el acceso humano a agua potable. Y por último, ofrecen pocos puestos de trabajo (en las comarcas rurales con mayor densidad de macrogranjas, estas no frenan el despoblamiento, más bien lo acentúan), y los que se crean lo son con unas condiciones laborales durísimas que a menudo llevan a situaciones de patologías psicológicas severas”.

Este es un sector sobredimensionado, que para la organización ecologista muestra la vulnerabilidad que genera la dependencia de unas pocas grandes empresas y que no debería financiarse con recursos públicos: “Las macrogranjas, en su afán de maximizar producción, concentran miles de animales en condiciones de hacinamiento, lo que no solo acelera la propagación de enfermedades, sino que convierte cada granja en una bomba biológica”.

Leer artículo: Ecologistas en Acción

Más información: Revista nº 54 ADDA defiende los animales. Monográfico: la caza. Incluye un detallado estudio sobre la evolución de las poblaciones de jabalís, para entender el origen y las consecuencias derivadas.

Ong ADDA -diciembre 2025