El gobierno francés acaba de catalogar oficialmente las corridas de toros como “Patrimonio Cultural Inmaterial”. Con este sorpresivo e inesperado reconocimiento oficial, Francia es el primer país del mundo en dar un paso afavor de un espectáculo basado en la crueldad, la tortura y la muerte de un animal.


El lobby taurino internacional está trabajando para conseguir que en los países en que todavía existen las corridas de toros: Francia, España, Portugal, Méjico, Colombia, Perú, Venezuela y Ecuador, sus gobiernos las reconozcan oficialmente como una actividad declarada como “Patrimonio Cultural Inmaterial”. En España -a nivel autonómico- ya lo han hecho las Comunidades de Madrid y de Murcia.
El lobby taurino a través de su “Proyecto Tauromaquia de la UNESCO”, está centrando sus esfuerzos en un nuevo intento de colocar las corridas de toros bajo la protección de la UNESCO, utilizando los acuerdos y el contenido de la misma “Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial” que permite a este Organismo Internacional dar un determinado y privilegiado estatus a lugares y culturas en el mundo, permitiéndoles beneficiarse de una determinada protección. Las ventajas de un reconocimiento por parte de la UNESCO, además de la inclusión oficial en las listas, significaría que los respectivos gobiernos deberían adoptar medidas de orden jurídico, técnico, administrativo y financiero para favorecer su fortalecimiento y continuidad, además de promover programas educativos, de sensibilización y de difusión especialmente dirigidos a los jóvenes en relación a promover esta cruel actividad.
El reconocimiento oficial de varios países a las corridas de toros como Patrimonio Cultural, igual que ahora ha hecho Francia, se encuentra enfocado para tratar de influir sobre una futura decisión de la UNESCO, lo que significaría una auténtica coraza contra el movimiento de la ciudadanía mundial que solicita mayoritariamente su abolición. También retrasaría, durante tiempo indefinido la desaparición de este cruel espectáculo basado en la provocación premeditada y reglamentada del sufrimiento físico, psíquico, la lenta agonía y la muerte de un ser vivo.
Si las corridas de toros fuesen catalogadas por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial Mundial, sentaría un precedente que influiría muy negativamente en otras iniciativas relacionadas con el reconocimiento en favor de los animales. Al mismo tiempo, otros países podrían solicitar a la UNESCO la misma protección para otras prácticas tradicionales crueles con los animales, como la matanza de focas, de ballenas, las peleas de gallos, las fiestas populares con animales, etc.
Las corridas de toros forman parte de los espectáculos injustificables e incomprensibles en la época actual. Los animales son humillados y atormentados por unos profesionales entrenados y armados con instrumentos especialmente diseados para causarles un intenso dolor y la muerte. Los caballos también sufren heridas y terror. Este espectáculo se encuentra en un proceso de decadencia y desde hace aos es motivo de fuertes críticas y una creciente impopularidad a nivel internacional.
Hacemos una llamamiento urgente para que desde todos los países del mundo las organizaciones animalistas y los ciudadanos hagan llegar su protesta y preocupación por esta iniciativa a fin de evitar el reconocimiento de la UNESCO
de esta práctica que por su degradante y cruel contenido, genera emociones negativas y no representa ningún valor cultural
o social que las haga acreedoras de ser reconocidas o protegidas como Patrimonio Inmaterial por un Organismo Internacional tan prestigioso como es la Unesco, cuyas decisiones resultan de gran relevancia y trascendencia a nivel ético y moral.
Adjuntamos un modelo de carta, adaptable, para que se envíe a las personalidades más relevantes que se considere oportuno. Es preferible la carta por correo postal pues el e-mail por su saturación ya no ofrece los mejores resultados. En www.addaong.org, se irán acumulando nombres y direcciones de interés. Es un momento de una gran trascendencia y la unidad de todos los defensores de los animales es de gran importancia.
Ong. ADDA,  Abril de 2011.